Budapest, Bratislava, Viena y Praga en un circuito de 6 días por el corazón de Europa.
La llegada a Budapest permitirá comenzar a descubrir una de las capitales más elegantes de Europa Central. Separada por el Danubio y unida por algunos de los puentes más emblemáticos del continente, la ciudad ofrece un primer recorrido entre la avenida Andrássy, el barrio judío, la Basílica de San Esteban y las panorámicas desde la colina de Buda, donde el Bastión de los Pescadores domina el perfil urbano universitaria convive con su patrimonio medieval.
El recorrido enlazará tres capitales centroeuropeas en una misma jornada. Tras dejar atrás Budapest, el itinerario realizará una parada en Bratislava para descubrir el entorno de su castillo y el carácter tranquilo de su centro histórico antes de continuar hacia Viena, ciudad imperial a orillas del Danubio.
La jornada estará dedicada a descubrir la elegancia imperial de Viena. La Ringstrasse reúne algunos de los edificios más representativos del antiguo Imperio Austrohúngaro, mientras que el entorno del Hofburg y la Catedral de San Esteban recuerdan el esplendor de la dinastía de los Habsburgo. Como complemento, podrá acercarse al Palacio de Schönbrunn y sus jardines, uno de los grandes símbolos de la ciudad.
Después del recorrido por Austria, el itinerario continuará hacia Praga, una de las ciudades históricas mejor conservadas de Europa. El resto del día permitirá una primera toma de contacto con su inconfundible perfil de torres, cúpulas y puentes, que le ha valido sobrenombres como "la Ciudad Dorada" o "la Ciudad de las Cien Torres".
La jornada estará dedicada a descubrir el extraordinario patrimonio histórico de Praga. Desde la Plaza de la República hasta el Puente de Carlos, el recorrido enlaza algunos de los espacios más emblemáticos de la ciudad, atravesando calles donde conviven la arquitectura gótica, barroca y modernista. Al otro lado del Moldava, el entorno del Castillo de Praga domina el horizonte con la silueta de la Catedral de San Vito, mientras pequeñas callejuelas como el Callejón del Oro recuerdan el ambiente medieval que caracteriza a la capital checa.
Concluirá el recorrido tras varios días descubriendo algunas de las capitales más representativas de Europa Central. Budapest, Bratislava, Viena y Praga habrán ofrecido un viaje a través de la historia, la arquitectura imperial y algunos de los paisajes urbanos más emblemáticos del continente, antes de poner fin a los servicios incluidos en el itinerario.